Información Vetersalud

El bisturí del gerente veterinario
(El Blog para veterinarios)

Negociación con Empresas

(24/04/2015)

Finanzas, Negociación

EL VALOR AÑADIDO EN LA NEGOCIACIÓN

En la vida cotidiana todos somos negociadores. Negociamos en la vida familiar, negociamos con los amigos y por supuesto negociamos en la vida profesional.

El papel que adquirimos y la intensidad con que lo hagamos está en función del poder negociador que cada uno tiene sobre la otra persona, del conocimiento que tenga de las necesidades e intereses del interlocutor y del convencimiento que tenga de lo que necesita conseguir en la negociación.

Hay un comodín en la negociación que, si tenemos fuerza negociadora, nunca produce pérdidas y es decir “NO”. Cuando no tenemos seguro si debemos o no aceptar, mejor decir “NO”. Esto nos da tiempo para conocer la reacción del otro, reconsiderar nuestra posición y tener idea de si podemos o no negociar mejor.

El planteamiento inicial de la negociación debe ser tomar conciencia de si queremos negociar un asunto puntual o si queremos que la relación perdure.

Si queremos que la relación sea duradera no queda otra alternativa que adoptar la estrategia de win-win (ganar-ganar). Ambas partes deben ganar, porque si no hay contrapartidas mutuas, más pronto que tarde la relación se romperá.

En las zonas rurales se suele decir que cuando hay intereses compartidos con otras personas siempre hay que recoger con rastrillo y no con escoba. El rastrillo permite que se vayan quedando cosas para otro, pero con la escoba uno se lo lleva todo y eso nunca es bien valorado.

En una situación de alianza continuada es cuando tiene sentido el valor añadido.

En toda negociación hay unos parámetros sobre los que negociar: precio, condiciones de pago, suministradores, plazos de entrega, personas de contacto, garantías, compensaciones en caso de errores… Por encima de todos estos aspectos, hay cosas que, a cada parte, les supone muy poco coste o sacrificio, que son muy bien valoradas, por la otra parte y que, por añadidura, reportan grandes beneficios (no obligatoriamente económicos) a los dos. Esto es el valor añadido y la base de una relación duradera de ganar-ganar.

El valor añadido es la clave para perpetuar una relación comercial y su incumplimiento el primer paso para que se destruya esta relación.

Los veterinarios debemos ser conscientes que, el valor añadido que todo el sector nos reconoce y que debemos hacer valer siempre, es el poder de prescripción, nosotros tenemos la capacidad de, gracias a nuestro consumo y criterio, catalogar productos, instrumental y equipamientos como buenos o malos.

Por otra parte debemos dar prioridad, en las negociaciones, a las empresas que nos aportan valor añadido incrementando el número, la calidad  o el margen de nuestros servicios veterinarios que a fin de cuentas son la garantía del crecimiento y perpetuación de nuestra clínica veterinaria.


Contacta Vetersalud

Categorías: Desarrollo Personal, Estrategia, Finanzas, General, Gestión, Legal, Marketing, Nuevas Tecnologias, Productividad, RRHH, | Etiquetas:

Comentarios

No hay comentarios

Nombre/Alias: Comentario: Por sensibilidad, los comentarios del blog están moderados y serán revisados antes de publicarse.

Buscar

RSS Blogs Vetersalud:

RSS propietarios RSS Ronroneos y ladridos RSS veterinarios RSS Bisturí del gerente veterinario
 

Volver arriba