Información Vetersalud

El bisturí del gerente veterinario
(El Blog para veterinarios)

¡¡¡¡Yo no vendo, soy Veterinario!!!

(27/03/2017)

La mala mezcla del veterinario y el dinero

Negocio: Ganancia o beneficio conseguido en una actividad comercial o de otro tipo.

Empresa:  una empresa consiste en una entidad creada o constituida con la finalidad de obtener dinero a cambio de realizar actividades de producción, comercialización o prestación de servicios, que beneficien a otras personas.

Clinica Veterinaria: Empresa dedicada a curar o prevenir las enfermedades de los animales y a la venta productos para su cuidado para obtener dinero.

 

 Estas serían las definiciones de las que debemos partir cuando hablamos empresarialmente de una clinica veterinaria. Sin embargo, los veterinarios nos sentimos profundamente incómodos hablando de dinero, de venta, de negocio, o de beneficio. Es difícil explicar por qué estas palabras son casi tabú para los veterinarios. Hemos estudiado una carrera que nos apasiona y es evidente que hemos de cobrar por el trabajo que realizamos. No tenemos ningún problema en ofrecer un producto o servicio si estamos convencidos de que es bueno para la mascota. No hay problema en ofrecer una cirugía para solucionar una piómetra en una perra o ofrecer una costosa cirugía de rodilla cuando se ha roto un ligamento cruzado. Sin embargo tenemos serios problemas para ofrecer una limpieza de boca a un perro que tiene no demasiado sarro o algo tan simple y que debería ser una de las grandes apuestas de nuestro negocio como ofrecer un pienso a una mascota para que tenga la mejor nutrición porque sabemos la gran incidencia que tiene la alimentación sobre el futuro de la vida del animal.

dinero

 No sé si es un problema exclusivo de los veterinarios o es un problema de la sociedad española que tiene un problema con el dinero. Desde el siglo de oro hemos estado oyendo frases que contraponían el honor frente a dinero, o que indicaban que el dinero envilecía. Podemos encontrar frases similares en Quevedo, Calderón y muchos otros. Quizá también haya influido el hecho de que España  ha sido un país católico. Y siendo católico la pobreza es una virtud para entrar en el reino de los cielos. O quizá que desde el siglo XX la izquierda ha defendido que el dinero esta labrado sobre la explotación del trabajador. Como ejemplo claro no hay peor acción para un político que decir que se va subir el sueldo, aunque la mayoría de los políticos españoles cobren muy por debajo de sus homólogos europeos.

         En las facultades no nos han aportado información sobre en qué consiste tener un negocio. Montamos una clínica veterinaria y descubrimos que hay que pagar sueldos, suministros, materiales, impuestos, créditos, y un largo etc. Si al final, después de pagar todo eso, queda algo para nosotros somos afortunados. No está en nuestra planificación el objetivo de ganar dinero con nuestro saber hacer.

           El veterinario dice ¡Yo no vendo, yo diagnostico y prescribo! Sin embargo, vender es lo que hacemos continuamente. Es cierto que una profesión tan emocional y vocacional como es la veterinaria, está en las antípodas de pensamiento de ganar dinero. El dinero casi siempre ha sido secundario siempre que tuviéramos cubiertos los dos primeros peldaños de la pirámide de Maslow. Por esta razón me planteo que quizá la definición de negocio ( Ocupación, actividad o trabajo que se realiza para obtener un beneficio) que hace que nos sintamos tan incómodos haya que matizarla, haya que redactar la realidad del veterinario poniendo por delante de ganar dinero o de obtener un beneficio económico nuestra misión que no deja de ser curar y cuidar a las mascotas. Con lo cual la definición de clínica veterinaria sería un establecimiento destinado a cuidar y curar las mascotas y que debe tener como consecuencia la obtención de un beneficio económico. El beneficio ya no es directamente un objetivo, sino una consecuencia indispensable. Nuestra misión, cuidar y curar animales queda de este modo en primer plano. Quizá así los veterinarios nos sintamos más cómodos cuando hablamos de gestión, beneficio o dinero.

 

 Pero aunque modifiquemos la definición de nuestra empresa para sentirnos más cómodos, al final somos personas y tenemos que enfrentarnos diariamente a pedir dinero por nuestro trabajo, o dicho de otra manera, a vender para obtener un justo pago a nuestra actividad.

Así que para vender de manera ética debemos cumplir 3 premisas:

 Estar convencidos de que lo que ofrecemos es bueno para el cliente y su mascota conociendo en profundidad lo que estamos vendiendo.

  1. Interiorizar que vender es una parte sustancial de nuestro trabajo como veterinario y que no es ni sucio ni denigrante para la profesión sino simplemente una parte de ella.
  2. Tener la convicción de que nos merecemos ganar dinero por nuestro trabajo que nos permita vivir holgadamente. E incluso si me apuras muy holgadamente.

 Si tú o alguien de tu equipo no cumple estas premisas te puedo garantizar que la venta será un fracaso y los ingresos de tu clínica se resentirán. Y con los ingresos el beneficio. Y con el beneficio el vivir holgadamente de nuestro trabajo. Cuando hables de dinero con un cliente habla como si te hubiera preguntado la hora. No te excuses, no vaciles no des rodeos, no tengas la sensación de que te va a rechazar o que va a pensar mal de ti.  Y si lo haces así disfrutarás de tu profesión ganando dinero con ella.

Angel J. Rodriguez Peña


Contacta Vetersalud

Categorías: Desarrollo Personal, Estrategia, Finanzas, General, Gestión, Legal, Marketing, Nuevas Tecnologias, Productividad, RRHH, | Etiquetas: finanzas, venta, cobro, dinero, veterinario, empresa, negocio,

Comentarios

No hay comentarios

Nombre/Alias: Comentario: Por sensibilidad, los comentarios del blog están moderados y serán revisados antes de publicarse.

Buscar

RSS Blogs Vetersalud:

RSS propietarios RSS Ronroneos y ladridos RSS veterinarios RSS Bisturí del gerente veterinario
 

Volver arriba